Dolor de Cabeza y de Cuello

El dolor de cuello es extremadamente común y una razón frecuente para visitar al médico.

Ocasionalmente puede ocurrir como consecuencia de una lesión o trauma, aunque por lo general se presenta sin un motivo específico.

Dolor de cabeza y cuello

Al igual que el dolor de la espalda baja, el de cuello puede ocurrir por muchas razones diferentes. Podría ser secundario a una distensión o espasmo muscular, inflamación de la articulación facetaria o artritis, hernia de disco, estenosis espinal o nervio comprimido. En la era electrónica actual, estamos mirando más nuestros teléfonos, sentados en escritorios que tal vez no tengan una configuración ergonómica adecuada y generan mala postura.

Algunos pacientes sufren de fibromialgia u otros síndromes de dolor miofascial. El dolor de cuello que produce músculos tensos y espasmos musculares puede provocar dolores de cabeza, ya que muchos de los músculos se adhieren a la base del cráneo. Los nervios occipitales se encuentran en la base del cráneo y ocasionalmente causan dolor en la cabeza, capaz de irradiarse a la cara. Ciertas personas presentan una forma temprana de espasmo muscular llamada distonía cervical, que conduce a una postura anormal de la cabeza, el cuello y genera dolor considerable.

El dolor puede aislarse en la región del cuello. Provoca padecimientos agudos, punzantes, pulsantes, eléctricos, ardor, y entumecimiento asociado. También se irradia al cuero cabelludo y se asocia con dolores de cabeza.

Algunos pacientes describirán dolor en los omóplatos y la zona media de la espalda. Si la inflamación del nervio es significativa, tal vez experimentan dolor, entumecimiento e incluso debilidad en los brazos y o manos. Una resonancia magnética, tomografía computarizada es necesaria para determinar mejor la fuente del dolor y el tratamiento óptimo.

Las opciones de tratamiento no quirúrgico incluyen, entre otras, inyecciones de puntos gatillo, esteroides epidurales o inyecciones de células madre, inyecciones de articulaciones facetarias con esteroides o células madre, ablación por radiofrecuencia (quemazón de los nervios), bloqueos nerviosos, estimulación interferencial, Biowave, punto gatillo inyecciones, plasma rico en proteínas (PrP), terapia epidural y física.